La empresa de inteligencia artificial xAI, fundada por Elon Musk, está operando actualmente 46 turbinas de gas natural para alimentar su centro de datos en Misisipi. Estas unidades están montadas sobre remolques de plataforma, lo que permite que el estado las clasifique como “móviles” y queden exentas durante un año de las regulaciones estatales de contaminación del aire.
La NAACP, en representación de residentes locales, ha demandado a xAI y ha solicitado a un tribunal una orden de emergencia para frenar lo que considera emisiones ilegales que agravan la mala calidad del aire en una zona ya contaminada. El Southern Environmental Law Center, que lleva el caso, sostiene que, según la ley federal, estas turbinas deben tratarse como plantas de energía estacionarias y cumplir las normas de control de emisiones, aunque estén montadas sobre remolques.
Hasta ahora, xAI solo cuenta con permisos para 15 turbinas, pese a que en mayo de 2025 ya operaba 35 y se había anunciado que aproximadamente la mitad permanecería en el lugar. En lugar de reducir su presencia, la compañía ha seguido instalando más equipos hasta llegar a las 46 turbinas actuales, según un medio local. El caso plantea un conflicto entre la rápida expansión de la infraestructura para inteligencia artificial y la protección ambiental y de la salud pública en comunidades vulnerables.


