OpenAI ha anunciado dos medidas para que sea más fácil reconocer cuándo una imagen ha sido generada por inteligencia artificial. La empresa adoptará el estándar abierto C2PA, que añade en los metadatos de cada archivo una marca clara indicando que la imagen procede de una IA. Además, integrará SynthID, una marca de agua invisible desarrollada por Google que se incrusta en la propia imagen y está diseñada para resistir capturas de pantalla, cambios de tamaño y otras manipulaciones.
Estas protecciones solo se aplicarán a imágenes creadas con herramientas de OpenAI, por lo que no detendrán el gran volumen de imágenes procedentes de otros generadores menos regulados. Sin embargo, buscan que OpenAI reduzca su contribución al problema de la desinformación visual. La compañía también prepara una herramienta pública de verificación que permitirá comprobar fácilmente si una imagen contiene las señales de C2PA o SynthID. Al principio solo funcionará con imágenes generadas por OpenAI, con la intención de ampliar su alcance en el futuro.
El estándar C2PA, impulsado desde 2021 por una organización sin ánimo de lucro, ya se usa en algunos productos de Google, aunque su adopción en el sector sigue siendo irregular y sus metadatos pueden ser modificados. SynthID pretende cubrir ese punto débil con una marca mucho más difícil de borrar. OpenAI sostiene que el uso conjunto de metadatos visibles y marcas de agua invisibles hace que el origen de las imágenes sea más resistente a la manipulación y refuerza la confianza en los contenidos digitales.


