Brian O’Kelley, un empresario que vendió su plataforma de publicidad AppNexus a AT&T por 1.6 mil millones de dólares, tuvo una revelación mientras tomaba un curso de gestión de la cadena de suministro en el MIT durante la pandemia. Una diapositiva sobre la huella de carbono de un plátano lo impactó. En ese momento, O’Kelley dirigía una plataforma de comercio de metales que buscaba reducir las emisiones de carbono en el comercio y el transporte. Sin embargo, se dio cuenta de que la mayor parte de la huella de carbono de metales como el cobre y el aluminio provenía de la minería y la fundición, lo que lo llevó a pensar en el mundo digital.
Así, decidió crear Scope3 en 2021, una empresa que utiliza tecnología de seguimiento de la cadena de suministro para abordar los problemas de la publicidad digital, que, según un estudio, desperdicia casi una cuarta parte del dinero gastado en anuncios programáticos. Scope3 ayuda a las empresas a asegurarse de que más de su dinero se destine a anuncios que realmente se ven, al mismo tiempo que reduce su huella de carbono, ya que menos anuncios significan un menor consumo de energía.
Este año, O’Kelley se sometió a una cirugía cardíaca inesperada y, durante su recuperación, comenzó a explorar la inteligencia artificial (IA). Se dio cuenta de que la IA y los medios digitales estaban convergiendo, ya que se estaba utilizando para generar anuncios y páginas web. Al investigar más, se reunió con GV, uno de los inversores de Scope3, y descubrió que pocos estaban explorando la intersección entre la IA y la tecnología climática.
Esta reunión resultó en una nueva ronda de financiamiento de 25 millones de dólares para Scope3, liderada por GV, con la participación de otros inversores. La empresa sigue recopilando datos y construyendo modelos para su nueva parte de IA, y O’Kelley anticipa que su propuesta a los clientes será similar a la de la publicidad digital, buscando alinear el costo económico con el costo ambiental.


