La intensa disputa legal entre OpenAI y su cofundador, el multimillonario Elon Musk, sigue sin resolverse. En un documento presentado el miércoles, los abogados de OpenAI y otros demandados, incluido el CEO Sam Altman, pidieron que se impida a Musk realizar “más acciones ilegales y desleales” y que se le considere responsable por los daños que ya ha causado. El documento afirma: “OpenAI es resistente, pero las acciones de Musk han tenido un impacto negativo. Si su campaña continúa, se amenaza con un daño mayor, tanto a la capacidad de OpenAI para cumplir su misión como a las relaciones esenciales para avanzar en esa misión, y al interés público. Los ataques continuos de Musk contra OpenAI, que culminaron recientemente en una oferta de compra falsa destinada a interrumpir el futuro de OpenAI, deben cesar”.
Los abogados de Musk no respondieron de inmediato a la solicitud de comentarios. Musk acusa a OpenAI de haber abandonado su misión sin fines de lucro de asegurar que su investigación en inteligencia artificial beneficie a toda la humanidad. OpenAI fue fundada como una organización sin fines de lucro en 2015, pero cambió a una estructura de “lucro limitado” en 2019 y ahora busca reestructurarse nuevamente como una corporación de beneficio público. Musk había solicitado una orden judicial preliminar para detener la transición de OpenAI a una empresa con fines de lucro. En marzo, un juez federal negó la solicitud, pero permitió que el caso fuera a juicio con jurado en la primavera de 2026.
Musk, que alguna vez fue un gran apoyo de OpenAI, ahora es quizás su mayor adversario. La situación es crítica para OpenAI, que necesita completar su conversión a empresa con fines de lucro para 2025 o perder parte del capital que ha recaudado en los últimos meses. Un grupo de organizaciones, incluyendo entidades sin fines de lucro y sindicatos como los Teamsters de California, solicitaron esta semana al Fiscal General de California, Rob Bonta, que detenga la conversión de OpenAI a una entidad con fines de lucro, alegando que la empresa “no ha protegido sus activos caritativos” y está “subvirtiendo activamente su misión caritativa para promover una inteligencia artificial segura”.


