El mundo del entretenimiento está pasando por una crisis creativa. Las películas y series se sienten repetitivas, con secuelas mediocres y franquicias recicladas. Además, los videojuegos AAA parecen tener las mismas mecánicas aburridas, y hay un aumento de autores famosos que publican libros. La música como género está en declive, muchas series han sido canceladas










