La compañía de inteligencia artificial xAI, fundada por Elon Musk, atraviesa una profunda reestructuración interna para intentar competir con OpenAI y Anthropic. De los 11 cofundadores originales solo permanecen dos —Manuel Kroiss y Ross Nordeen— después de una oleada de salidas que incluye a los cofundadores Zihang Dai y Guodong Zhang y a 11 ingenieros senior en el último mes.
Musk admite que “xAI no se construyó bien la primera vez” y asegura que la está rehaciendo desde los cimientos. El foco inmediato es mejorar las herramientas de programación de la empresa, que hoy van por detrás de rivales como Claude Code (Anthropic) y Codex (OpenAI). Estas herramientas son vistas como la principal vía de ingresos para los laboratorios de IA, por lo que el retraso de xAI supone un problema de negocio, no solo de reputación.
Ante la crisis de talento, Musk ha recurrido a directivos de SpaceX y Tesla para evaluar al personal y despedir a quienes no cumplan el nivel esperado. Al mismo tiempo, ha abierto de nuevo el proceso de contratación revisando candidaturas previamente rechazadas y ha fichado a Andrew Milich y Jason Ginsberg, procedentes de la startup Cursor, especializada en herramientas de código basadas en modelos externos.
La presión externa también crece. xAI está ahora integrada en SpaceX, una empresa que se prepara para una posible salida a bolsa, y necesita demostrar tracción real de su modelo Grok para no lastrar el relato ante los inversores. Según LinkedIn, xAI cuenta con algo más de 5.000 empleados, frente a más de 7.500 en OpenAI y unos 4.700 en Anthropic.
Más allá del corto plazo, Musk apuesta por proyectos de mayor alcance. Macrohard, un ambicioso agente de IA pensado para realizar cualquier tarea de oficina en un ordenador, se planteó como proyecto estrella de xAI, pero su responsable, Toby Pohlen, abandonó al poco tiempo y el desarrollo ha quedado en pausa, según Business Insider. Musk ha revelado que Macrohard es ahora un esfuerzo conjunto con Tesla, que trabaja en un agente complementario llamado “Digital Optimus”, controlado por el modelo de lenguaje de xAI.
La visión recuerda a las propuestas de otras empresas, como Perplexity con su iniciativa “Everything is Computer” o los agentes personales que se están desarrollando sobre la base de OpenAI. En este contexto, xAI intenta reposicionarse: reconstruye su equipo, trata de cerrar la brecha tecnológica en herramientas de código y apuesta por agentes de IA más avanzados, todo ello bajo la presión de demostrar resultados tangibles en un mercado cada vez más competitivo.


